Las finanzas en pareja y el matrimonio

Detalles del curso
Duración: 20 horas.
Costo: $ 2,000 pesos.
Horario: Lunes a Viernes 7:00 pm a 9:00 pm o Sábados 10:00 am a 2:00 pm
Costo por matrimonio: $ 3,500 pesos

1.- Comprueben su compatibilidad financiera


La comunicación abierta es fundamental para una relación de pareja feliz, e incluye poder hablar de "cosas de dinero". ¿Es usted compatible con su pareja, desde el punto de vista financiero?


2.- Antes de dar el paso


La vida en pareja normalmente obliga a un reajuste de la economía doméstica: conviene determinar desde el principio qué prioridad van a tener los objetivos financieros comunes. Si se van a casar, ¿qué presupuesto tendrá la boda? ¿Cómo van a financiarla?

3.- Las capitulaciones matrimoniales


El regimen económico del matrimonio regula los derechos y obligaciones de cada uno de los cónyuges en relación con los bienes de que dispone la pareja. Elegir uno u otro régimen puede tener consecuencias relevantes en determinadas circunstancias, por lo que debe hacerse de manera consciente.

4.- Vida en común: cómo organizar las cuentas de casa


Aunque se trata de una responsabilidad conjunta, conviene determinar quién y cómo se va a ocupar del día a día de las finanzas de la pareja.

5.- Necesidades de financiación


El endeudamiento puede ser necesario cuando se trata de abordar objetivos financieros particularmente importantes; seleccionen con atención en qué casos merece la pena recurrir al crédito.

6.- Oportunidades de ahorro e inversión


Las circunstancias económicas de una nueva pareja pueden ser muy variadas. En ocasiones ya se parte con un cierto respaldo financiero por una o las dos partes, por lo que pueden plantearse nuevas opciones para el ahorro y la inversión.

7.- Nuevas responsabilidades: Los seguros


El inicio de una vida en común puede implicar muchos cambios: nueva vivienda, otras personas por las que preocuparse... Revise sus pólizas de seguro para asegurarse de que las coberturas se corresponden con sus actuales circunstancias.

8.- Juntos pero no revueltos


Aunque se viva en pareja, y las principales decisiones financieras se orienten hacia el logro de objetivos comunes, siempre conviene mantener cierto espacio propio para las finanzas personales de cada uno.